Chakra 3º de la Voluntad

Chakra 3º de la Voluntad

Chakra de la Voluntad: encender el fuego interior desde la quietud profunda

Hay momentos en los que sentimos que no tenemos fuerza para seguir. Que hemos perdido el impulso, la motivación, la capacidad de actuar con determinación. En esos momentos, el chakra de la voluntad —también llamado chakra del plexo solar o manipura en sánscrito— suele estar agotado o bloqueado.

Este centro energético se localiza entre el ombligo y el esternón, y su elemento es el fuego. Está relacionado con la autoestima, el poder personal, la acción y la capacidad de sostener un propósito. Es el punto desde donde nos afirmamos en el mundo. Cuando está activo y equilibrado, sentimos claridad, dirección y coraje para atravesar los desafíos. Cuando está colapsado, caemos en la indecisión, la ira reprimida, la sensación de fracaso.

Señales de desequilibrio

  • Baja autoestima o necesidad constante de validación
  • Rabia contenida o explosiva
  • Problemas digestivos, acidez o fatiga crónica
  • Dificultades para tomar decisiones o poner límites
  • Tendencia a la procrastinación o al control excesivo
  • Sensación de “fuego apagado” en la vida

La técnica CV4: aquietar para despertar

Puede parecer paradójico, pero para encender el fuego interno, a veces primero necesitamos hacer una pausa. La técnica CV4, aplicada con precisión en el hueso occipital, permite inducir un estado de quietud regeneradora que actúa sobre el sistema nervioso autónomo y produce una reorganización profunda del flujo vital.

En muchos casos, las personas con un chakra de la voluntad debilitado se encuentran en un estado de sobrecarga silenciosa. Han vivido demasiado desde la exigencia, la autoexigencia o el deber. El fuego interno se ha consumido por el esfuerzo. Cuando guiamos al cuerpo hacia el punto de quietud, forzando de forma sutil una pausa en el ritmo craneosacral, aparece un borboteo: una liberación, un reajuste, como si el fuego interior volviera a oxigenarse.

Después, la quietud se instala. En ese silencio fisiológico, el cuerpo recupera el tono y la mente baja sus defensas. Finalmente, el ritmo craneosacral se restablece con mayor fuerza y coherencia, como una llama que vuelve a encenderse, ahora desde dentro, no desde la presión externa.

Esta técnica, aplicada con intención en personas que han perdido el rumbo o se sienten desvitalizadas, permite recuperar la voluntad auténtica: esa que no lucha, sino que brota del centro, alineada con el ser.

Prácticas complementarias

Para activar tu chakra del plexo solar desde la vida cotidiana, te sugiero incorporar prácticas que conecten con tu fuego personal:

  • Exponte al sol, sintiendo su calor en tu abdomen
  • Respira profundamente llevando el aire al plexo
  • Practica ejercicios abdominales suaves y conscientes
  • Camina con determinación mientras repites una afirmación
  • Visualiza un círculo amarillo brillante en tu estómago
  • Usa el mantra RAM y el mudra del fuego
  • Escribe una lista de decisiones pendientes y da el primer paso
  • Trabaja con plantas como el jengibre, el hinojo y la cúrcuma
  • Rodéate de personas que te animen a ser tú mismo

Encender la voluntad sin lucha

Voluntad no es imponerse. Es alinearse con el propósito interno y permitir que la acción surja con naturalidad. En mi trabajo terapéutico, he visto cómo muchas personas vuelven a ponerse en marcha después de experimentar una sola sesión profunda de quietud.

El chakra del plexo solar te recuerda que el fuego no siempre es explosión. A veces es brasita encendida, constante, callada, que espera el momento justo para volver a arder. La técnica CV4 actúa como ese viento suave que reaviva la llama desde la raíz.

Cuando tu voluntad se alinea con tu corazón, tu acción deja de ser esfuerzo y se convierte en expresión. Y entonces, no hay montaña que no puedas escalar.

MEDITACIÓN GUIADA – CHAKRA DE LA VOLUNTAD
Duración sugerida: 12 a 15 minutos
Voz firme, serena, con tono creciente hacia la activación

Inicio – Aterrizaje en el cuerpo (2 minutos)

Cierra los ojos…
Haz una pausa…
Y comienza a sentir tu cuerpo desde dentro.
Lleva tu atención a tu respiración, sin cambiarla… solo sintiéndola…
Deja que el aire llegue hasta el abdomen…
Y que al exhalar, todo se suelte: hombros, mandíbula, pecho.

Ahora lleva tu atención al espacio entre el ombligo y el esternón…
Allí está tu centro de poder.
Tu chakra de la voluntad.
El lugar desde donde decides, eliges, actúas.

Activación del chakra (3 minutos)

Imagina un círculo amarillo brillante girando en esa zona del plexo solar.
Como un sol interior que irradia hacia todas las direcciones.
Siente su calor.
Siente su claridad.

Este chakra es fuego.
Y el fuego necesita dirección.
Permite que ese fuego te devuelva la fuerza, la determinación y el foco.

Repite internamente:
Reconozco mi poder. Elijo con claridad. Actúo con presencia.
Siento mi fuerza interior como un fuego que ilumina, no quema.
Mi voluntad está al servicio de mi alma.

Siente ese sol interior encendiéndose con cada respiración.
Tú eres tu propio centro.

Técnica CV4 – Inducción del punto de quietud (5 minutos)

Ahora imagina que una energía suave desciende desde el cráneo…
Llega a la base del cráneo, donde se asienta…
y comienza a inducir una pausa…
Una suspensión suave en el ritmo de tu cuerpo sutil.

Esa energía desciende lentamente por tu columna…
Hasta llegar al plexo solar.
Y ahí se queda.
Sostenida. En silencio.

Es posible que sientas un borboteo interno
como si algo se liberara, se abriera…
Una vibración, un calor, un movimiento que reorganiza.

Después… llega la quietud profunda.
Una pausa completa.
Un silencio denso, lleno de presencia.

En ese espacio, no hay que decidir. No hay que hacer.
Solo estar.
Y desde esa quietud, tu voluntad real comienza a despertar.

pause de 1 minuto

Y lentamente…
el ritmo craneosacral retorna…
Y lo sientes también en tu plexo.
Una energía más firme, más centrada, más clara.

Tu fuego está encendido.
Tu decisión es interna.
Tu fuerza nace del equilibrio.

Cierre – Regreso con intención (2 minutos)

Lleva una mano a tu plexo solar, y la otra al corazón.
Siente cómo ambos centros se alinean.
Agradece a tu cuerpo por sostenerte.
Agradece a tu fuego interno por guiarte.

Respira profundamente…
Mueve con suavidad tu cuerpo…
Y cuando abras los ojos, hazlo con la intención de
actuar hoy con claridad, firmeza y presencia serena.