Chakra 6º de la Visión

Chakra 6º de la Visión

Chakra de la Visión. Sexto chakra: despertar la percepción desde el silencio del alma

Hay una forma de ver que no depende de los ojos físicos. Es una visión que nace del alma, de la intuición, de la conexión con lo invisible. El chakra de la visión, también conocido como tercer ojo o ajna, es el centro de esa percepción profunda. Cuando está abierto, comprendemos sin necesidad de pensar. Intuimos sin necesidad de explicar. Vemos lo que es, más allá de las apariencias.

Este chakra se encuentra en el centro de la frente, entre las cejas. Su energía no está asociada a un elemento material, porque pertenece al cuerpo sutil. Está relacionado con la claridad mental, la intuición, la sabiduría y la visión interior. Su función es integrar lo que vemos fuera con lo que somos dentro.

Cuando está bloqueado, nos sentimos perdidos, atrapados en pensamientos confusos, con dificultad para tomar decisiones o para confiar en nuestra guía interna.

Señales de desequilibrio

  • Dificultad para visualizar, intuir o imaginar
  • Confusión mental o sobreanálisis constante
  • Desconexión de la espiritualidad o del propósito de vida
  • Insomnio o pesadillas frecuentes
  • Dolor de cabeza o tensión en la frente
  • Miedo a mirar hacia adentro

La visión profunda no se fuerza. Se revela. Y esa revelación sólo ocurre cuando la mente se aquieta y el corazón se vuelve receptivo.

CV4 y el punto de quietud: ver desde el interior

La técnica CV4, aplicada suavemente en el hueso occipital, nos ayuda a entrar en ese estado de quietud profunda que precede a toda revelación verdadera. Es en ese silencio fisiológico donde la percepción interna se afina, como si quitáramos el polvo de una ventana para volver a ver con nitidez.

Al inducir el punto de quietud, se produce primero un borboteo en el sistema: una reorganización interna, a veces sutil, a veces intensa. Este movimiento prepara el terreno para que la conciencia se expanda. Después, el cuerpo entra en un estado de suspensión, donde el tiempo parece detenerse. En ese espacio, muchas personas tienen visiones espontáneas, comprensiones súbitas, recuerdos olvidados o la simple sensación de “ver claro”.

Finalmente, el ritmo craneosacral regresa, y lo hace con mayor coherencia, como si el alma hubiera tomado el timón nuevamente. En este proceso, el cuerpo calla y la percepción habla. El tercer ojo no se activa desde el esfuerzo, sino desde la confianza.

Prácticas complementarias

Puedes sostener y expandir la energía de tu chakra de la visión con prácticas que cultiven la interiorización y la claridad:

  • Medita en la oscuridad con los ojos cerrados, enfocándote entre las cejas
  • Visualiza un círculo añil o violeta que gira suavemente en tu frente
  • Usa el mantra OM, el sonido primordial, y el mudra de la visión
  • Lleva un diario de sueños o intuiciones
  • Observa los símbolos que aparecen en tu vida cotidiana
  • Practica contemplación en la naturaleza: los ciclos de la luna, el movimiento de las nubes, la luz del amanecer
  • Haz ejercicios de visualización creativa y proyección del propósito
  • Trabaja con plantas como la lavanda, el sándalo o la salvia blanca
  • Agradece las señales, incluso si aún no las comprendes

Ver con los ojos del alma

Este chakra no te da “poderes”. Te da claridad. La capacidad de mirar la vida desde lo alto, sin apego, sin juicio, sin confusión. Te permite leer la verdad en lo invisible y actuar desde una visión integrada, donde cuerpo, mente y espíritu caminan juntos.

La técnica CV4, al inducir el punto de quietud, no solo reorganiza tu sistema nervioso. Abre un espacio donde el alma puede mirar sin interferencias. Y esa mirada, silenciosa y nítida, tiene el poder de sanar lo que antes no podías ver.

Porque sólo cuando ves desde dentro, puedes caminar con certeza hacia afuera.

MEDITACIÓN GUIADA – CHAKRA DE LA VISIÓN
Duración sugerida: 12 a 15 minutos
Voz suave, profunda, contemplativa

Inicio – Silencio y receptividad (2 minutos)

Cierra los ojos con suavidad…
Respira profundo…
Y al exhalar, permite que la atención se desplace hacia el interior.
Suelta la frente… la mandíbula… los ojos…
Permite que todo tu rostro se relaje.

Siente tu respiración fluyendo por dentro…
y deja que poco a poco se instale el silencio.

Lleva ahora tu atención al centro de tu frente…
entre las cejas…
allí donde habita tu mirada interior…
Tu tercer ojo.

Activación del chakra (3 minutos)

Visualiza un círculo color añil o violeta girando lentamente en tu entrecejo.
Ese círculo se enciende con cada respiración consciente…
Ilumina tu mente, despeja tu percepción.

Este es tu chakra de la visión, la intuición y la sabiduría interna.
Aquí no se razona: se ve.
Aquí no se piensa: se comprende.

Repite internamente:
Veo con claridad más allá de lo visible.
Mi intuición es sabia, mi mente está en calma.
Confío en mi percepción interna.

Deja que ese centro se abra…
sin forzar…
como si tu alma comenzara a mirar desde dentro.

Técnica CV4 – Inducción del punto de quietud (5 minutos)

Ahora imagina que una energía suave desciende desde el cielo…
y se posa en la base de tu cráneo.
Allí comienza una suspensión suave del movimiento
como si todo tu sistema dijera “ahora, silencio”.

Desde esa base, la energía asciende por tu columna…
hasta tocar el centro de tu frente.

Puede aparecer un borboteo sutil
Una sensación de liberación en la cabeza, en los ojos…
una imagen, un pensamiento, una emoción que se suelta.
Déjalo pasar como una nube.

Y entonces… llega la quietud.
Una pausa viva.
Un espacio sin palabras.
Ahí se revela lo esencial.

pause de 1 minuto

Desde esa quietud, el ritmo retorna
pero algo ha cambiado.
Tu percepción se ha afinado.
Tu visión es más amplia.
Tu mente está clara.

Cierre – Regreso con claridad (2 minutos)

Lleva tu atención a tu frente…
y respira en ella con suavidad.
Agradece a tu visión interior por guiarte,
aunque no siempre la comprendas con palabras.

Respira profundo…
Siente tus pies en contacto con la tierra.
Mueve suavemente el cuerpo…

Y cuando abras los ojos, hazlo con la intención de
ver hoy con claridad, intuición y conciencia expandida.